Los amantes de la Ciencia Ficción estamos de enhorabuena. Acabamos de recibir un helicóptero teledirigido muy parecido al de la película Avatar.
No solo te lo pasas genial teledirigiendo una nave que vuela sino que, además, te hace sentir como un auténtico piloto que tuviera que atravesar las líneas alienígenas y aterrizar en territorios desconocidos (¡una “frikada” muy sana y recomendable!).
Y la sensación todavía es mayor si lo vuelas con otros dos helicópteros Avatar, en plan flotilla, o junto a nuestro Aviatrón o Pájaro Robot Skyhopper, para que parezca que vuelas entre pájaros gigantes, como en la pelicula.
¡Es una experiencia alucinante! Además, es un helicóptero-nave-avión muy fácil de manejar, muy estable y preciso; y también ligero y flexible, para minimizar el impacto de posibles golpes en nuestras “arriesgadas misiones aéreas”.
Para ser un buen mago tendrás primero que hacerle creer a todos que controlas la luz a placer.
Podrás crear la ilusión de que la luz salta de mano a mano, aparece y desaparece…
Es alucinante y además muy fácil: es perfecto si no tienes tiempo para aprender complicados trucos de cartas, o manos, pero quieres dar la impresión de ser un mago experimentado.
¡Prepara un buen escenario porque no tardarás en tener público!
Hazles creer que te sacas la luz de la oreja, que te la pasas de una a otra, que te la comes, que se la pasas a otra persona… y así tantas y tantas posibilidades como puedas imaginar.
¿A quién no le hubiera gustado aprender a tocar la batería? Pero luego te dices: “¡ vaya lío !: primero necesitaría un cuarto enorme, después forrarlo con porexpán o cualquier otro material para insonorizar… y encima, si quiero tocar con mis amigos, tengo que traérmelos a todos a casa”.
En fin… que habría que ponerlo todo patas arriba y comprar una furgoneta para amenizar las fiestas de los demás.
¡No te desanimes! Nosotros queremos que dejes salir al músico que llevas dentro y cumplas uno de esos pequeños sueños que nos devuelven la alegría de vivir. Para ello te presentamos la Batería Digital USB:
Alucinante, ¿verdad?
Se trata de una batería portátil que casi no pesa y que se enrolla como una alfombra. Viene con baquetas y puedes graduar el volumen o usar auriculares. Funciona por USB, tiene 8 efectos de batería, función de aprendizaje y muestras de batería pre-instaladas con varios estilos.
Incluye un modo de aprendizaje y un CD. Puedes grabar tus ritmos y también enviarlos por email.
La idea de los Hexbug tiene un poco de futurista y un poco de divertida. Por una parte, se trata de introducir pequeños seres robóticos (cangrejos, hormigas, bichitos…) para que compartan espacio en tu casa, y así dispongas de una pequeña colección de fauna de ciencia ficción, o que tú mismo o tú misma vayas construyendo ese futuro, cada vez más cercano. Por otra parte, son juguetes graciosos y divertidos. Su diseño está inspirado en formas de la naturaleza, pero, lejos de imitarla, tienen formas claramente robóticas. Sin duda, son muy graciosos; en este vídeo podéis ver uno de los modelos:
Este es el que llamamos Hexbug Original. Moviendo sus patitas va andando por la mesa o la habitación, y además, si damos una fuerte palmada, parece que se asusta: se para y cambia de dirección. También tiene unas antenas que responden al tacto y, cuando tocan algo, se mueven hacia otro lugar. Como habéis visto, cuantos más Hexbug, es más divertido, e incluso parece que se comunican con las antenas, igual que las hormigas.
Lo bueno de los Hexbug es que tienen un precio muy asequible y no son muy grandes, por lo que permite que introduzcamos fácilmente robots en casa. Además hay diversidad de modelos, para poder crear una amplia diversidad de bichitos o elegir el que más se ajuste a nuestros gustos. Os comentamos a continuación los otros modelos, para que los conozcáis por encima, aunque os recomendamos que pinchéis en el link para ver un vídeo y una descripción más detallada de los mismos:
-Hexbug hormiga: el punto fuerte de este es la velocidad con la que corre, que os permitirá hacer carreras de Hexbugs. También tiene antenas, pero no reacciona a las palmas.
-Hexbug cangrejo: este simpático bichito tiene la particularidad de que camina igual que un cangrejo y que cuando se le tapa la luz o se mete en un lugar oscuro, se para, como si se escondiera. Si queréis que eche a andar, no tenéis más que dar una palmada fuerte y él, obediente, se pondrá en movimiento. Este modelo, al igual que los cangrejos de verdad, no lleva antenas.
-Hexbug gusano: aunque lo hemos llamado así, más que un gusano, es una forma totalmente extraterrestre. La particularidad de esta pequeña mascota del espacio exterior es que se puede teledirigir con un mando. Su movimiento es muy gracioso: os recomendamos ver el vídeo.
Aparte de los Hexbugs, existen unos primos de especie llamados Nanobugs que nos parecen especialmente graciosos. Son como bichitos que se mueven a toda velocidad, de un lado a otro. Y además se les puede meter en un circuito, ampliable, con el que se puede montar una ciudad de Nanobugs… ¡o hacer apuestas a ver cuál encuentra antes la salida! Veámoslos en acción:
También hay una versión del tipo Nanobugs, cuyo punto fuerte es la forma: de coche o furgoneta (Minicoches) o de simpáticos bichos con cuernecitos (Nanobots); el punto negativo es que son muy anchos para el recorrido.
Pero igualmente se pueden esparcir por la mesa o hacer carreras: podéis verlo en el vídeo (que, como veréis, montamos en la tienda un buen maratón de Nanobots… ¡igual que los niños chicos!).
Cuando Luke Skywalker acabó con el Emperador se encontró con que le quedaba poco trabajo que hacer. Afortunadamente, la nueva república galáctica le ofreció una buena prejubilación. Pero a un hombre tan acostumbrado a las aventuras, tanto tiempo libre le comía por dentro.
Para sobreponerse, montó un negocio de ingeniería de robots y nosotros hemos contactado con su empresa para que nos envíe unos ejemplares de R2D2:
Este pequeñajo responde a nuestra voz (tiene más de 40 comandos). Hay que hablarle en inglés, así que ya tenéis de paso una manera de practicar el idioma. De todas formas, el muchacho es muy listo y se va acostumbrando a nuestra manera de chapurrear el idioma.
Eso sí, al igual que en la película, es un “pequeño cascarrabias”, y un cabezota. Conoceremos su estado de ánimo según el color de una de sus luces y los sonidos tan característicos que emite (y cuando está enfadado se pone rebelde y no quiere obedecer). ¡Tendremos que encontrar nuestros truquitos para levantarle el ánimo!
Tiene sensores de ultrasonidos, infrarrojos y térmicos, con lo que podremos jugar con él a diversos juegos, como el escondite. También le podemos poner a bailar… unos días más alegremente y otros menos (Luke dice que para el próximo modelo les está enseñando la danza del vientre).
Y como puede memorizar recorridos y unas pinzas en las que cabe una lata, hay quien lo tiene de servicio doméstico, trayendo latas de la cocina, con su delantal de bordaditos y todo.
Vamos… ¡toda una maravilla y privilegio tecnológico que nos acerca a ese “Galaxia muy lejana…” ! El pobre Luke está que no da a vasto con su empresa… ¡y eso que ya no tiene edad para tanto estrés!